Embarazo: nutrientes que no pueden faltar
 
Lic. Susana Peña
Mayo 2008

Durante los nueve meses de embarazo las necesidades de nutrientes aumentan debido a la  formación del bebé.  Es por eso que el cuerpo requiere de una mayor cantidad de carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales.

Algunos de estos nutrientes deben ser suplementados, ya que es difícil llegar a los requerimientos solo con la alimentación. Por ello los ginecólogos suelen recomendar suplementos de vitaminas o minerales prenatales.  De todos modos, esto no significa que puedas seguir una dieta desequilibrada y a la que le falten nutrientes.

El ácido fólico, el hierro y el calcio son tres de los nutrientes fundamentales en la alimentación de la embarazada para asegurar una correcta formación del feto y el disfrute de un embarazo saludable:

  • Calcio: durante esta etapa se requiere más calcio porque el bebé está formando sus tejidos óseos y lo necesita para múltiples funciones orgánicas. Es uno de los nutrientes que fácilmente cubrimos con la dieta. Las fuentes más importante de calcio en la alimentación son los lácteos: leches fluidas, en polvo, enteras, descremadas, yogures de todo tipo y quesos.

  • Hierro: otro nutriente de especial importancia. Es un mineral que forma parte de la hemoglobina, la cual transporta el oxígeno a todo el cuerpo. Durante el embarazo el volumen de sangre aumenta y por consiguiente, las necesidades de hierro de la embarazada se incrementan. La mayoría de las veces es necesario suplementarlo. Los alimentos con mayor contenido de hierro son las carnes, las vísceras (hígado, riñón), las leguminosas (lentejas, porotos) y algunos vegetales (espinaca).

  • Ácido fólico: esta vitamina es esencial para la gestación. Su requerimiento se ve aumentado al doble en los primeros tres meses de embarazo, ya que es fundamental para la formación del tubo neural del bebé, entre otras funciones. Es el nutriente más difícil de cubrir con la dieta. Es por eso que la mayoría de los ginecólogos recetan a las mamás suplementos de esta vitamina. Incluso es ideal, si el embarazo es programado, empezar a tomarlo unos meses antes. La fuente más importante de ácido fólico en la alimentación son las verduras de hojas verde oscuro, hígado, lentejas y cereales integrales.

Recuerda que siguiendo una dieta saludable y equilibrada ob tendrás los nutrientes necesarios para un aumento de peso adecuado que garantice a tu bebé un buen peso al nacer, menos complicaciones a la hora del parto y una buena reserva de grasa para enfrentar la lactancia. Suerte en esta nueva etapa.